Archive for “Para corregirte mejor” (Corrección de estilo)

El mensaje de Calderón: ejemplo del uso incorrecto de la conjunción “y”

A mi parecer, lo único para lo que sirve el mensaje de año nuevo de Felipe Calderón es para recordarnos que no piensa cambiar su estrategia de guerra contra el pueblo. Como plus bien puede ser utilizado para mostrar el mal uso que se puede hacer de la conjunción “y”.

Las conjunciones son categorías sintácticas (aunque algunas veces pueden estar cargadas de algún significado y, por lo tanto, tener una función semántica) que sirven para establecer relaciones entre categorías semánticas semejantes, o bien para establecer relaciones jerárquicas entre construcciones. Por lo tanto funciona como un nexo, no obstante sus funciones son tan usadas en el español que, en realidad, existen muchas excepciones en las reglas que restringen su uso.

Uno de los errores más comunes es el uso de la conjunción “y” es poner comas en donde no deben utilizarse (he aquí tan sólo una de las reglas más importantes para el uso de “y”):

Una coma nunca se pone antes de una conjunción “y” que está enlazando  el último de varios elementos similares.

Es esta última norma la que más problemas ocasiona debido a que no siempre la conjunción “y” se encuentra enlazando elementos similares o construcciones similares, en estos casos el uso de la coma es obligatorio. Tratemos de ilustrar lo dicho con una cita del mensaje de Calderón:

“Mexicanas y mexicanos:

Muy buenas noches.

Me da mucho gusto saludarles en este inicio de año, [1] y en nombre de mi esposa Margarita, [2] y de mis hijos: María, Luis Felipe y Juan Pablo, [3] y en el mío propio, quiero desearles a ustedes y a su familia un muy feliz y próspero 2012.”

La coma que se ha utilizado en el caso [1] es correcta y es un buen ejemplo de cómo se utiliza correctamente la coma antes de la conjunción “y”. De no haber puesto esa coma esa conjunción estaría uniendo “en este inicio de año” (complemento circunstancial de tiempo) y “en nombre de mi esposa” que evidentemente no es un complemento circunstancial de tiempo.

La coma del caso [2] es completamente incorrecta. La conjunción “y” al enlazar elementos iguales tan sólo se utiliza, y siempre sin coma, antes de poner el último elemento. En este caso la conjunción ha sido utilizada para enlazar los elementos en nombre de quien se da el saludo, en este caso sería “mi esposa”, “mis hijos” y “en el mío propio”. Así pues el segundo elemento no tiene que llevar  “y” antes de la expresión “de mis hijos”.

La coma del caso [3] es correcta, pese a que la regla dice que una coma nunca se pone antes de la “y” que introduce el elemento final de una lista de elementos iguales, porque en este caso esa coma no obedece a la enunciación de elementos iguales, sino que separa la especificación de quiénes son los hijos, que es una especie de paréntesis aclarativo en la construcción.

También es importante decir que la abundancia del uso de la conjunción “y” es característica de la lengua hablada (no tanto de la escrita) y del habla popular (por eso los niños, durante el periodo en que se están apropiando de las estructuras narrativas suelen contar de la siguiente manera: “y salimos al recreo y nos peleamos y luego él me pego y llegó la maestra…”). Sinceramente es de extrañar que en un discurso formal aparezcan problemas con el abuso de la conjunción “y”, pero es entendible en tanto Calderón quería darle un “tono” familiar al mensaje, aunque eso no cambie el hecho de que no convence a nadie con sus mentiras.

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El Gobierno Federal y la “neolengua”

“Lo que no puedes ni ver… en tu casa lo has de tener”

¿Qué habría pensado George Orwell si hubiera podido darse cuenta de las similitudes de las sociedades capitalistas con la sociedad de su novela, 1984?

Lo digo porque las tres máximas del Partido me hacen pensar, necesariamente, en México:

  1. La guerra es la paz. ¿No es acaso el argumento por medio del cual Calderón ha tratado de convencernos de que es sólo por medio de esta guerra que ha arrojado, por lo menos, 50 000 muertos que lograremos la tan ansiada paz social?, aunque nadie sepa con claridad cómo es que eso ha de ocurrir.
  2. La esclavitud es la libertad.  Lo que me hace pensar en la “libertad capitalista” que tan sólo consiste en tener la libertad de decidir si uno quiere morir de hambre por no trabajar o si quiere morir de hambre con la pequeña ventaja de poder elegir en qué trabajo nos esclavizaremos, mientras, igual, morimos de hambre.

Es evidente que con esta frase Orwell intentó hacer una fuerte crítica a la URSS, para la que, como para cualquier sistema socialista, la libertad no es sinónimo de libertinaje, sino de reconocer las necesidades sociales y determinar los actos individuales de acuerdo con esas necesidades, lo que, es entendible, escandalizó la moral pequeño burguesa y burguesa que cree que, por el hecho de acumular todo el dinero del mundo, pueden hacer lo que “se les hinche su gana”, diría mi abuela.

  1. La ignorancia es la sabiduría. ¿Cómo les quedó el ojo? Resulta que, aunque nosotros lo ignoráramos (lo que nos hace muy sabios), las reformas a la educación que ha promovido la SEP no buscan hacer imbéciles a los niños, sino aumentar su sabiduría… y nosotros tan mal pensados.

Es increíble ver como todo aquello que les escandalizó de las sociedades socialistas a los nobles capitalistas se encuentra exacerbado en sus sociedades. Aún más inverosímil me parece que el lector crítico no soporte la sociedad de 1984, aunque sea capaz de tolerar, en la vida real, la sociedad actual.

Esta mañana me acordé de la obra de Orwell luego de haber decidido ponerme una blusa café que hiciera juego con mi pantalón del mismo color. Segundos después temí ser “esfumada” por el Ministerio de la Verdad, pues había cometido una falta a la neolengua que desean imponernos: tal vez debí haber dicho que escogería una blusa “cafá” para mi pantalón café.  Supongo que el uso sexista de la lengua es un crimen grave, así que, para reivindicarme, escribí esta nota por la madrugada.

No cabe duda de que el Gobierno Federal leyó a Orwell, y lo que es peor: se convenció de los principios de la neolengua, que parten del principio, errado en absoluto, de que el discurso es praxis.

Según los personajes, doctos en neolengua, de la novela, si una palabra no existe, no podrá ser pensada o practicada por quienes no la hablan. Es cierto que el lenguaje es el vehículo del pensamiento, pero eso no quiere decir que, si no hay una palabra, no podamos pensar en su concepto (por ejemplo, los sordomudos pueden construir conceptos mentales). Total que a Calderón lo convenció el argumentito (que no es más que puro sentido común exacerbado ante la necesidad de criticar a Stalin), de ahí que supusiera que bastaba con que eliminara la palabra guerra de su discurso para evitar que fuera criticado. ¡Como si el lenguaje no fuera, además de una práctica social, un reflejo de la realidad, y no al revés!

Resulta, señoras y “señoros”, que si usted y yo evitamos reproducir expresiones sexistas y machistas en el lenguaje, esta sociedad será mágicamente trans-for-ma-da. Se acabará el machismo como práctica social por el simple hecho de decir jueza en lugar de la juez; dejarán de cometer feminicidios, si evitamos esa horrible expresión de “le presento a mi mujer”; dejarán de encarcelar mujeres por haber abortado tan sólo por el hecho de que usted diga amigas y amigos, periodistas y “periodistos”, miembros y “miembras”…

Resulta ser, hasta donde la lingüística ha podido averiguar, que cambiar el lenguaje no cambia la realidad. Muchas sociedades han creado eufemismos para referirse a una serie de cosas, sentimientos, prácticas, actitudes, hechos, etc, que son tabú. Que digamos “estiró la pata”, en lugar de se murió, no cambia el hecho: la gente igual se muere. Que digamos personas en plenitud no cambia el hecho: igual los viejos siguen siendo vilipendiados y arrojados a las calles como resultado de un sistema económico para el que toda persona no activa económicamente es un estorbo. Que digamos lucha por la seguridad o guerra contra el narco no cambia las cifras de muertos.

El lenguaje cambia por sí mismo si las prácticas sociales y la realidad concreta cambian, no al revés. Pero, seguramente, a muy pocos se nos ocurre la “estúpida” idea de transformar las prácticas reales en lugar del lenguaje.

Pero, si no logro convencerlo, o si logro convencerlo y aún teme cometer un crimen lingüístico por no incluir a ambos sexos (lo que, evidentemente, es más grave que permitir que, en la práctica, ocurran los feminicidios), por favor, por amor de Dios y de Diosa evite los siguientes errores.

a)      Evite hacer este tipo de abreviaciones, que son una aportación de Fox al mundo:

Las y los mexicanos

Ya que en realidad, ahí lo que dice es las mexicanos y los mexicanos, lo que, evidentemente, implica un grave error de concordancia.

b)      Evite, a toda costa (y a todo costo), tratar de aplicar el género femenino a palabras que, en realidad, son de género neutro (herencia de los latinos). Es incorrecto decir jefa, ya que jefe, por su terminación en e indica género neutro, por lo que se puede aplicar a ambos géneros sin que eso implique ignorar a uno de ambos. Lo mismo ocurre con juez, estudiante, detective y una larga lista de palabras.

c)      Evite ponerse a favor del Gobierno Federal al pensar que expresiones como mi mujer, mi chaparrita, mi hermana… son sexistas. En el español, sobre todo en el de México, este tipo de posesivo indica cercanía y cariño, no posesión material y mucho menos sexismo. O sea equitativo (ya que está de moda) y deje de decir mi esposo, mi hijo, etc.

d)     Reflexione seriamente sobre el hecho de que las mujeres tengan (si seguimos aplaudiendo políticas estúpidas, que no llevan a ningún lado más, que a crear una “careta” de democracia y respeto que no existe) que decir mi “parejo” (en lugar de mi pareja) o que los hombres se molesten porque humanidad no contempla su género (así como los hombres, como genérico, no contempla a las mujeres).

No cabe duda de que la sabiduría popular se impone: bien se lo hubiera dicho mi abuela a Orwell, si lo hubiera conocido; luego de un té aromático le habría sentenciado: lo que no puedes ni ver, en tu casa lo has de tener.

Bibliografía

Orwell, George, 1984, Destino: Barcelona, 2009.

Manual para el uso no sexista del lenguaje

 

Los periodistas de La Jornada… ¡a clases de redacción!

Tal vez se deba a la emoción de la fiesta o a que la resaca estuvo muy dura… pero cuántos errores de redacción aparecieron en dos notas de La Jornada del sábado 17 de septiembre de este año.

En la nota “Tres minutos duró la ceremonia en el balcón central de Palacio”, a cargo de Ciro Pérez Silva, aparecen varios “detallitos”:

“La ceremonia del Grito de Independencia, que miles de personas aguardaron por horas bajo la lluvia, culminó en apenas tres minutos. En ese lapso, el presidente Felipe Calderón lanzó desde el balcón central de Palacio Nacional una arenga en la que mencionó a media docena de héroes patrios, sonó la campana de Dolores y dio paso a los juegos pirotécnicos.

[Donde “desde el balcón central de Palacio Nacional” debería aparecer entre comas, ya que es un complemento circunstancial de lugar que se puso antes de su lugar prototípico, de acuerdo con la sintaxis. De no ponerse esas comas, se rompe la unidad entre “lanzó”, el verbo, y “una arenga”, el objeto directo]

Más que sobrio e institucional, el festejo fue breve. Cuatro segundos empleó para nombrar a media docena de personajes de la historia nacional. ¡Vivan los héroes que nos dieron patria! ¡Viva Hidalgo! ¡Viva Morelos! ¡Viva Josefa Ortiz de Domínguez! ¡Viva Allende! ¡Vivan Aldama y Matamoros! ¡Viva la Independencia nacional! ¡Viva México! ¡Viva México! ¡Viva México!, gritó Calderón para luego ondear la Bandera Nacional.

[En este caso aparece un problema gravísimo: no hay sujeto “Cuatro segundos empleo” ¿quién? ¿el festejo? Desafortunadamente el único antecedente que puede cumplir la función de sujeto es el festejo, pero el sujeto de la acción es Felipe Calderón. Además, antes de enunciar la cita textual de las palabras de Calderón deberían aparecer dos puntos y no punto y seguido]

Quizá por la lluvia o las medidas de seguridad que dispuso el Estado Mayor para acceder al Zócalo capitalino, éste mostraba grandes huecos y si bien fueron más nutridas las ¡vivas! que con las que los presentes respondieron a cada una de las que lanzó el Presidente, las pausas entre una y otra fueron llenadas con silbidos y ofensas a Calderón.

[El problema de queísmo es más que evidente: debería decir los vivas con los que, no “que con las que”. Admito que aún no he terminado de rastrear la manera correcta de referirse a los vivas, pero me parece que no se les debe referir en femenino, aunque puedo equivocarme]

Acompañado por su esposa Margarita Zavala, los presidentes del Senado, el panista José González Morfín, y de la Cámara de Diputados, Emilio Chuayffet, y el presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, Juan Silva Meza, observó por unos instantes el cielo cubierto por luces multicolores, para, posteriormente, recorrer las salas superiores de Palacio Nacional y saludar de mano a los presentes.

[De nuevo el problema de ausencia de sujeto para el verbo principal de la oración]

[…]

Tras la ceremonia, en la que, como el año anterior en San Miguel Allende, se escucharon silbidos y claras imprecaciones a la figura presidencial, descendió por la escalinata principal hacia el Patio Mariano, donde lo aguardaban unas 4 mil personas, quienes previamente habían degustado pequeñas muestras de chiles en nogada, tortas de lomo y empanadas.”

[¿Quién descendió? En la estructura de la lengua española el sujeto debe aparecer, a menos que se haya mencionado anteriormente y de manera cercana]

Arturo Jiménez no se queda atrás… ya que en su crónica (referente al mismo tema) también comete varios errores:

“La escasa asistencia de entre 30 mil y 35 mil personas al ritual celebratorio por el aniversario 201 del Grito de inicio de la Independencia, fue uno de los aspectos más destacados de la lluviosa noche del jueves pasado en el Zócalo capitalino. Una asistencia considerada histórica por algunos, pues representó la mitad de lo esperado, o más bien, del límite máximo que se permitiría ingresar.

[Primero: Celebratorio no existe… en todo caso debe decir del ritual de celebración. Segundo: A este periodista no le falta el sujeto… ¡sino el verbo! “Una asistencia considerada histórica por algunos”… ¿qué?]

[…]

Ello pese a que ahora, después de que integrantes del Sindicato Mexicano de Electricistas quitaron su plantón del Zócalo tras una negociación con autoridades federales y locales, éstas invitaron a la ciudadanía a participar en los festejos, a diferencia de los llamados de 2010 a mejor celebrar en casa y ver la ceremonia por televisión.

[Pese a que usted y yo comprendemos la idea, es evidente que el párrafo desluce por la falta del arte de la redacción]

[…]

Aunque existiría una cuarta, poco referida en las reflexiones ciudadanas en las redes sociales, de carácter cultural: el proceso de expropiación y desmantelamiento, en los últimos años, de lo que fue una verdadera fiesta cívica popular y que, a su vez, de algún modo, había logrado marcar distancia de la fiesta cívica oficial y desarrollar, en las calles y en el Zócalo, uno de los festejos fundamentales para la identidad cultural urbana, chilanga.

[De nuevo falta un verbo: debería decir poco referida en las reflexiones ciudadanas que han aparecido en las redes sociales]

[…]

Afuera se quedaron la venta de sombreros, gorros, bigotes, banderas, silbatos, rebozos, aerosoles y antojitos tradicionales. Y adentro, casi en la asepsia: Televisa y Tv Azteca sobre todo, apostados en su montaje hasta en las azoteas de los edificios del gobierno de la ciudad; un enorme escenario con cantantes como Pedro Fernández y Maribel Guardia, acompañados de mariachis y arropados por todo el poder y estrechísima visión del mundo de la industria de los espectáculos. ¡Creamos en México, viva México!, insistían los animadores, sin dar argumentos, desde su gran plataforma y las megapantallas.

[En realidad, afuera se quedaron los vendedores… no las ventas]

Adentro quedaron también los 30 mil o 35 mil asistentes, la gran mayoría de familias de sectores populares, quienes no pudieron comprar los alimentos ni la utilería para su, por ahora disminuida, emotiva teatralización nacionalista. Para ellos lo fundamental parecía ser su singular interpretación y visión de la suave patria, que ahora les han convertido en áspera.

[Señores, sin verbo, en la lengua española no hay oración. Debería decir la gran mayoría de las familias asistentes pertenecían a los sectores populares]

Empapados porque tampoco podían ingresar paraguas ni había casi vendedores de hules o impermeables de 10 pesos, también coreaban, gritaban y respondían las arengas televisadas. Pero para aquellos el momento más importante aún era, así se observó: el Grito, el Himno Nacional, la Bandera, los fuegos artificiales, la banda de guerra, la banda de música, y el relajo.

[¿Ni había casi? Lo correcto es decir casi no había. Luego, el uso de los dos puntos en este caso es totalmente incorrecto, pues no es necesario introducir una enunciación. Para colmo olvidaron la regla básica que indica que en una enumeración nunca se utiliza coma antes del último elemento, pues para eso se utiliza la conjunción “y”.]

[…]

Era el preámbulo al Grito. Un señor joven abrazaba emocionado a su hija e hijo, de unos ocho y 10 años, mientras los tres cantaban el Himno Nacional. El señor les había señalado a los pequeños: Por ahí, por donde está la bandera [pendón guinda] con el águila, por ahí aparecerá. Y la niña gritó, entre los diversos gritos de sus vecinos: ¡Ya, Calderón, ya sal!

[Es básico… toda publicación unifica la manera en la que presenta guarismos y cifras; en este caso no lo hicieron. Aparece ocho con letra, diez con número… ¡qué barbaridad!]

Debido a los errores básicos y el mal uso de verbos y sujetos, no queda más que recomendar a La Jornada que promueva unas clases básicas de redacción para sus periodistas.

El problema es de que… queísmo y adequeísmo

He notado que algunas personas se preguntan y buscan acerca del fenómeno del queísmo y dequeísmo. Estos suelen ser errores en el uso de la preposición de y el pronombre relativo que, ya sea porque debemos usarlos y no lo hacemos o porque los usamos cuando no son necesarios.

Dequeísmo: Error que consiste en el uso indebido de la construcción “de que” cuando no es necesaria:

El problema es de que no llegaste a tiempo (incorrecto)

El problema es que no llegaste a tiempo (correcto)

El dequeísmo es un fenómenos muy común en el habla popular, sin embargo en la escritura es necesario evitarlo.  Este error solemos cometerlo cuando vamos a utilizar oraciones completivas u oraciones sustativas de objeto directo o predicado nominal.

Me han dicho de que no sabes cómo llegar (donde no sabes cómo llegar es el objeto directo de la oración principal: me han dicho), lo correcto es  me han dicho que no sabes cómo llegar.

Es normal que, para quienes no dominan los conocimientos gramáticos, sea complicado identificar cuándo no se debe usar. Un consejo es que una vez que hayan redactado algo busquen la construcción “de que” en su texto, si encuentran alguna traten de quitar el “de que”, si la oración conserva su sentido, es necesario eliminar el ” de que”.

Queísmo: Error que consiste en eliminar una preposición (sobre todo la preposición de) cuando sí debe usarse. Estos errores no son tan frecuentes como el dequeísmo, de hecho a veces suelen presentarse porque el escritor piensa que si pone la preposición caerá en el error del dequeísmo, pero no es así.

Es hora que me escuchen (incorrecto)

Es hora de que me escuchen (correcto)

Tengo miedo que les pase algo (incorrecto)

Tengo miedo de que les pase algo (correcto)

Una de las formas para saber si ese “de” va o no en nuestra oración es pasar la oración a una interrogación, por ejemplo

¿De qué es hora?

¿De qué tengo miedo?

Si necesariamente recupero el “de” en la pregunta, quiere decir que es necesario ponerlo. A diferencia de la construcción el problema es de que (dequeísmo) donde la pregunta sería ¿cuál es el problema?, en donde no recupero la preposición de .

¿Que sólo usan balas? No, también torturan y desaparecen

Ya desde el primer mito, el señor Poiré ha hecho trampa…porque ahora resulta que contesta a una crítica que… sinceramente no se ha planteado así. ¡Qué fácil es contestar tan sólo a una parte de las críticas (sobre todo a aquellas que tan sólo son convenientes para reafirmar su “verdad” institucional).

 Seamos sinceros los únicos que han dicho que en “la guerra contra el narco” de Calderón no hay una estrategia y sólo se usa la fuerza, han sido los esbirros periodistas y analistas “críticos” que son cómplices del sistema. Si se trataba realmente de abordar los cuestionamientos (que no neceriamente mitos) que giran en torno a la estrategia de la guerra no sé por qué no mencionaron que muchas organizaciones de derechos humanos y organizaciones sociales hemos señalado, desde hace tiempo, que el problema no es que no exista una estrategia, por el contrario el verdadero problema es que bajo el pretexto de la lucha al crimen organizado se esconde una estrategia muy bien diseñada, que ha resultado tremendamente exitosa: la guerra contra el pueblo. Veámoslo con mayor detención (las frases en color azul son del Señor Poiré y están citadas tal cual aparecen en el link, las frases en verde son correcciones a la redacción):

Algunos consideran que el Gobierno Federal no tiene una estrategia y centra el combate al crimen organizado solamente en el uso de la fuerza. Afirman que las “balas” son la única herramienta empleada para garantizar la seguridad.

Señor Poiré…casi nadie ha afirmado tal cosa, por el contrario la mayoría de la gente ha afirmado que las fuerzas armadas han emprendido una guerra contra el pueblo, y para ello no sólo hemos dicho que el Estado utilice las balas, ¡por supuesto que no!… utiliza la cárcel, la criminalización y estigmatización de defensores de derechos humanos o luchadores sociales, la criminalización de la pobreza, la violación sistemática de los derechos humanos, el uso de grupos paramilitares (incluído el narco), la corrupción, la tortura, los tratos crueles inhumanos y degradantes, etc. Así que si el Estado entendió que los acusábamos únicamente de utilizar balas, le pedimos una disculpa, en efecto, Poiré tiene razón: no sólo se usan las balas… el Estado cuenta con una lista amplísima de recursos por medio de los cuales emprender la guerra contra el pueblo… lamentamos que haya podido pensarse que los tildábamos de falta de imaginación…

Éste, como otros, es un mito, porque desde el inicio de la administración se cuenta con una Estrategia integral en la que el uso de la fuerza pública es solamente uno de sus ingredientes.

Efectivamente, de nuevo tiene usted razón, como ya especificábamos arriba no sólo se ha utilizado al ejército, la marina, la fuerza aérea y las policías federales y locales (todas ellas componen la fuerza pública), sino también a sus grupos paramilitares que actúan por orden del Estado y, como es lógico, con total impunidad.

Las acciones, programas y procesos incluidos en la Estrategia Nacional de Seguridad han involucrado desde un principio, [qué pasó con sus correctores, señor Poiré, que no saben que cuando se anticipa el complemento circunstancial de tiempo, y éste rompe la secuencia de verbo y objeto directo, se deben usar dos comas: han involucrado, desde un principio,] horas de planificación y análisis permanente de las distintas alternativas así como de los riesgos de la inacción ante la delincuencia organizada. La respuesta del gobierno en auxilio de las autoridades locales [debe decir para auxiliar] debía aplicar la fuerza pública y también era necesario atender otros aspectos del problema para que los resultados sean [fueran] integrales.

Dónde están pues, esos análisis, estudios y planificaciones de las que tanto se alardea: claro… ustedes dirán que no son públicos por seguridad… no vaya a ser que algún perverso delincuente se entere de la manera en la que piensan combatirlos… pero pienso que esos perversos delincuentes no necesitan que la estrategia se haga pública… porque ni siquiera consideramos que exista una estrategia para combatir al narco (para mayor información de este punto véase Los señores del narco de Anabel Hernández).

Además, si verdaderamente hubiesen estudiado las consecuencias de la inacción del gobierno pues habrían acabado con los nexos que unen al narco y al Estado ¿no?, habrían congelado las cuentas… en fin… ¿qué dedo quieren que nos chupemos?

Por eso la Estrategia Nacional de Seguridad consta de cinco componentes: 1) Operativos conjuntos en apoyo a las autoridades locales y a los ciudadanos y [mal uso de coordinación, porque si no ponemos una coma antes de la última y estaría diciendo que se da apoyo a loas autoridades locales, los ciudadanos y que tienen el propósito] que tiene el propósito de debilitar y contener a las organizaciones criminales; 2) Escalar las capacidades operativas y tecnológicas de las Fuerzas del Estado; 3) Reforma al marco legal e institucional; 4) Política activa de prevención del delito; y 5) Fortalecer la cooperación internacional.

A ver, a ver cómo está esto:

  1. Los operativos conjuntos implican, en efecto, uso de la fuerza.
  2. Escalar las capacidades de las fuerzas del Estado implica hacerlas más fuertes, prepararlas más, poner a su alcance mayor tecnología para emprender la guerra (que es la guerra contra el pueblo), así que… pues aunque este punto no implica el uso de la fuerza, supone preparar a la fuerza pública para su uso ¿no? (la misma gata, no más que revolcada).
  3. Reformar el marco legal e insititucional ha implicado un detrimento y pérdida de los derechos humanos, esto pasa porque las leyes se han modificado para hacer que aquello que era ilegal, ahora sea legal. De nuevo, si bien este punto no contempla el uso de las fuerzas armadas, sí implica prepararlas para que cuando operen lo hagan con mayor impunidad
  4. La política activa de prevención del delito puede existir, no digo que no… pero a juzgar por las cifras es sólo un derroche de dinero que no sirve para nada…
  5. Fortalecer la cooperación internacional, es tan general y rimbombante que uno no entiende a qué carajos se refieren… claro que en la animación aclara que se refiere al Plan Mérida… no pues qué buena ayuda.

Sólo el primer componente implica el uso de la fuerza pública y se concentra justo en las regiones más complicadas.

¡Bravo, bravo!… si sí saben de semántica, efectivamente, de manera literal, sólo el primer punto implica tal cual el uso de la fuerza pública, los demás implican el fortalecimiento de esa fuerza pública para ser usada (pero no su uso).

Como nunca antes, las instituciones de seguridad se están transformando. Hoy los servidores públicos debemos aprobar exámenes de control de confianza y no sólo eso, además se han enviado al Congreso iniciativas de enorme profundidad para dar viabilidad de largo plazo a la Estrategia. Por ejemplo, la reforma al sistema de justicia penal, que no sólo mejorará el proceso de procuración de justicia sino que, con el trabajo conjunto entre los poderes de la Unión, dará plena vigencia al debido proceso y lo hará con mayor eficiencia en la atención de los casos.

No más pa no aburrir a la gente (si ya estamos hartos de que nos mientan, imagínese lo aburrido que será estudiar a profundidad la manera en que mienten)… diré dos cosas:

Ahí está la documentación que ha hecho la periodista Anabel Hernández (2011) acerca de todos los funcionarios públicos que, no sólo no han pasado las pruebas de control, sino que ganaban millonarias cifras por trabajar con el narco.  Segundo ¿usted cree que verdaderamente las reformas mejoran la procuración de justicia? (de qué, dirá usted, de Justicia le digo yo… algo que hace años no conocemos en este país)

Se ha mejorado la cobertura educativa y la seguridad social, especialmente en lo que hace a salud, y cada día se trabaja en la detección temprana de las adicciones, entre otros, mediante los más de 300 Centros Nueva Vida creados por esta administración en todo el país. En ellos se brinda asesoría gratuita y profesional para toda la población, especialmente la infantil y juvenil.

Cualquier curioso lector puede notar que las cifras no parecen estar de acuerdo con Poiré: las adicciones aumentan, el acceso al derecho a la salud se ha vuelto un privilegio, y la educación ha tenido que lidiar con las reducciones a su presupuesto y con terribles reformas que tecnifican la educación.

Aunque el despliegue de la fuerza pública sea el elemento más evidente o el que más fácil se asocia al combate a la delincuencia organizada [quién sabe por qué será], es claro que no es el único. Con ello sólo se contiene y debilita a los criminales, lo cual es indispensable. Pero también es necesario profundizar el resto de los esfuerzos [cuáles] emprendidos por el Gobierno federal para resolver el problema desde la raíz.

Diría mi amiga Borola Tacuche de Burrón… juar, juar juar… ahora sí que me hicieron llorar…

Como si no fuera ya suficiente de tanta mentidera (mentira y chingadera junta), resulta que en su especie de comic con formato  de película de acción se atreven a lanzarnos de nuevo ese maldito argumento que Calderón ha utilizado hasta el cansancio: “por no enfrentar antes el problema el narco comenzó a extorsionar  y secuestrar”; o sea lo que tratan de decirnos es… si no usamos la fuerza pública pónganse a temblar… desde la era de las cavernas el hombre aprendió que el argumento más efectista es el del terror… y el Estado lo sabe… si no pueden convencernos con argumentos, intentarán convencernos por medio del miedo. Además… qué exagerados somos… si el uso de la fuerza pública  no ocurre en todo el país sino sólo en regiones específicas, además gracias a ella han detenido a 20 de 37  peligrosos criminales.

Disculpe nuestra desconfianza, pero es que si el uso de la fuerza pública, que sólo ha ocurrido en regiones específicas ya trajo  40 000 muertos … pues … cómo le explicamos… Además si a eso sumamos los fuertes rumores que corren de que en realidad se protege a un cártel… ¿de qué nos sirven sus cifras?

Por último, el señor Poiré se atreve a afirmar que la estrategia para combatir al crimen organizado incluye  la reconstrucción del tejido social, la trasnformación de la policía, la corresponsabilidad internacional y el impedimento al crecimiento de crimen. Todo ello dirigido para fortalecer el Estado de derecho… y yo digo… bueno es que fortalecer el Estado de derecho cuando es uno el que dice qué es el Estado de derecho es fácil… además me gustaría que alguien me explique qué entenderán por restablecer el tejido social, porque ni su seguro popular, ni sus centritos quesque para atender drogadictos (si es que no los mata un grupo de sicarios) servirá para restablecer la ruptura social de más de 40 000 muertos, de las viudas, los huérfanos y los miles de familiares que han quedado destrozados. ¿Así es como usted reconstruye el tejido social, señor Poiré?

Digo si van a hacer las cosas que las hagan bien:

Exijo que expliquen por qué una estrategia tan maravillosa y democrática ha arrojado miles de muertes civiles y tantas violaciones a los derechos humanos. Exijo también que dejen de presumir políticas y proyectos, mientras esos proyectos, por maravillosos que sean, no generan, en la realidad – y no en el país que se ha inventado Poiré-, resultados que no sólo sean satisfactorios, sino que impliquen apoyo irrestricto a los derechos humanos y a las garantías individuales.

Como hemos visto es un mito, efectivamente, que el Estado sólo utilice balas en su guerra contra el pueblo. Existen mitos a los que el señor Poiré no se referirá: que verdaderamente se combate al narcotráfico y el crimen organizado, que existe un interés por reconstruir el tejido social, etcétera, etcétera. Si el trabajo del Estado no consiste en que conteste las preguntas que, tramposamente, él mismo se ha puesto… se trata de que contesten las preguntas que nosotros tenemos que hacerles. Y creánme más peligrosos que los mitos… son las verdades que han omitido.

Entre los individuos como entre las organizaciones: el derecho a la crítica fraterna es la paz

No es mala leche ni ganas de “molestingar” al prójimo: ¡quien esté libre de fallo que aviente la primera piedra! En la izquierda también nos equivocamos… pero nótese que los errores no minan el esfuerzo organizativo ni la certeza de algunas declaraciones.

Comencemos recordando la frase que apareció en el cartel que llamó a la marcha del 17 de febrero de 2011. Dicho cartel, que está firmado por la COMECOM, constituyó uno de los primeros esfuerzos por articular a la gente alrededor del repudio a la guerra contra el narcotráfico. No obstante, en honor a la verdad se les coló un pequeño detalle:

La mera verdad es que si hubiéramos puesto 31 mil veladoras por cada uno de los muertos, para ese entonces, habríamos tenido que poner 961 000 000 de veladoras, por que en realidad lo que quería decir la frase es que pondríamos 31 000 veladoras; 1 por cada uno de los muertos.

Otro texto que merece mención es el “Balance y crítica de la lucha en Filos” que apareció publicado en Diálogos, volante firmado por los compañeros de Grupo Democracia Revolucionaria (célula Filosofía), en el que nos regalan un muy buen balance acerca de lo que ocurre en el Facultad de Filosofía y Letras. Sin embargo, se escaparon algunos detalles:

  1. “Así pues, con una participación ya menor en las asambleas y con una reprobación de los sus dirigentes” Caso en el que tanto los como sus funcionan como modificadores de dirigentes, por lo que uno está de sobra
  2. Constantes usos inadecuados de gerundios:

“desconfiaban del apoyo de los trabajadores, siendo que”

Hay que recordar que el gerundio debe aparecer cerca de un verbo plenamente conjugado, pues su finalidad es construir la idea de simultaneidad como en entró chiflando, se fue llorando, etc.

3. Faltas de concordancia

“Envalentonados, la dirigencia de la asamblea pensó”

Donde envalentonados no concuerda con su sujeto, que es la dirigencia de la asamblea (debe decir envalentonada, la dirigencia de la asamblea).

No obstante, pese a los errores que pudimos localizar, hay que admitir que el balance es bastante adecuado y certero.

Cerremos las críticas fraternas con un error que se coló en la Revista El Chamuco y los hijos del Averno (No. 225). En el cartón del Fisgón “No más sangre, sudor y lágrimas” podemos leer, en la página 13:

Donde podemos apreciar un ejemplo de adequeísmo; es decir que falta un “que” en la redacción: “con un gobierno que ya anunció”

Por último mando un caluroso saludo a todas aquellas personas que a diario se esfuerzan por nutrir la organización y el esfuerzo para poner alto a la absurda guerra contra el narcotráfico, y por sembrar conciencia y organización dondequiera que se encuentren

¡No más sangre!

¿Asó lo afirmó?

Los errores que cometemos al escribir son conocidos como “dedazos”. Algunos de estos errores no se deben necesariamente a que hayamos escrito mal debido a que un dedo nos traicionara al seguir la orden que le daba nuestro cerebro; en muchas ocasiones cometemos errores en la escritura porque nos contaminamos de lo que oímos o vemos mientras escribimos.

Sin embargo, el ejemplo que ponemos a continuación es la clara muestra de un “dedazo” que no fue corregido por falta de atención.

Lo invito a que lea atentamente la nota:

Evidentemente “asó lo afirmó” es un error grave, pero aún más grave resulta que hayan escrito juicios morales en lugar de juicios orales.

La UNAM, reprobada en redacción

Hace poco, en los pasillos de la FFyL, me detuve a leer con atención los carteles que la UNAM ha colocado con el fin de educar a la población para enfrentar siniestros como temblores e incendios… grande fue mi sorpresa al detectar que estos carteles se encontraban plagados de errores.

Comencemos revisando el cartel que se refiere a los incendios:

Uno de los pasos recomienda: “SI CONOCE SU MANEJO BUSQUE EL EXTINTOR MAS CERCANO Y TRATE DE COBATIR EL CONATO”

1. “SI CONOCE SU MANEJO” presenta un problema grave de redacción debido a que se presta a una anfibología… ¿el manejo de quién? ¿de uno mismo? o el manejo del extintor, cosa que sabremos hasta avanzar más en la lectura.

2. ¡”COBATIR” hasta el momento no esta integrado como verbo en los diccionarios!

3. Conato está mal utilizado en este contexto por dos razones: la primera es que “conato” necesita aparecer acompañado de una acción, por ejemplo conato de robo, conato de bronca, conato de enfrentamiento, debido a que conato significa “inicio de una acción que se frustra antes de consumarse”. Esto nos lleva al segundo error… si el incendio ha comenzado y hay que apagarlo con un extintor no podemos hablar de conato, sino de incendio. Para hablar de conato en este contexto deberíamos referirnos a una probabilidad de incendio que se controló antes de provocar fuego.

Como si no fuera suficiente, los errores continúan:

Debería decir ALEJESE SERENAMENTE DEL LUGAR

El cartel que se refiere a los sismos no se queda atrás:

En este caso aparece un claro error de concordacia “CUALQUIER FUENTES”, en donde fuentes debería aparecer en singular.

Para rematar, concluyen con frases escabrosamente mal redactadas hasta el grado de perder la claridad

Con respecto al primero, cuya redacción telegráfica se acerca al dialecto “tarzanesco”, sólo me atrevo a afirmar que debería decir “al accionarlos se obtiene comunicación directa” en lugar de “al accionarse”, pues ese “se” ni está cumpliendo función pasiva ni función reflexiva.

El segundo caso es aún más complicado, ¿alguien de ustedes, sin esfuerzo e imaginación, pudo comprenderlo a la primera?

Para comenzar no existen los campus de cualquier teléfono… creo que lo que quiseron decir es que esos teléfonos sirven para dar apoyo a dependencias foráneas y, también, al interior del campus o algo así, pero definitivamente no lo lograron.

Estos son los errores que encontré. Qué conste que en una actitud magnánima omití el hecho de que no acentuaron las mayúsculas, pese a que eso no tiene razón de ser y, por lo tanto, es un error ortográfico.

Al parecer nadie le dio una última leída a estos materiales antes de ponerlos por todos lados; ni hablar la UNAM reprueba en redacción…

La ortografía

Como pudimos ver la ortografía es un requisito indispensable para una buena redacción. No obstante este aspecto presenta problemas complejos debido a que, en México, algunas de las grafías no responden a sonidos específicos, lo que causa muchas confusiones. De ahí que sea más importante identificar los sonidos que presentan problemas en su escritura, para saber en dónde debemos poner atención. Igual de importante resulta saber dónde buscar y consultar cuando se tienen dudas, por lo que a continuación pongo una serie de materiales que son muy útiles.

Ada, Alma Flor (1987). Domina la Ortografía. México: Sistemas Técnicos de Edición.

Maqueo, Ana María & Rosales, Leticia (1992). Para Escribirte Mejor 1: Redacción y Ortografía. México: Limusa Editores.

Maqueo, Ana María (1982). Ortografía. México: Limusa.

Bahena, Jorge (1988). Ejercicios de Ortografía. México: McGrawHill.

http://www.educar.org/lengua/ortografia.asp

http://www.educar.org/lengua/ortografia.asp

http://buscon.rae.es/draeI/